La CTA Autónoma rechaza la reforma de la la Ley de ART
La Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA), que lidera Pablo Micheli, ratificó en una nota dirigida a los bloques de Diputados su oposición a la reforma de la Ley de Riesgos de Trabajo (ART), señaló su "sorpresa" por "no haber sido convocada a realizar aportes" y aseguró que la iniciativa "viola el artículo 14 bis de la Constitución Nacional" y "privatiza" a las ART como agentes del sistema.
La misiva, firmada por Micheli y el secretario nacional adjunto, José Rigane, objetó el proyecto y su posible sanción por ser "violatorio" del artículo 14 bis de la Constitución Nacional, privatizando como agentes del sistema a las ART, empresas "con fines de lucro y cuyos intereses se contraponen a los de las personas y los trabajadores formales que se supone protegen", aseveraron los gremialistas.
La iniciativa introduce "un elemento inaceptable" -las Comisiones Médicas- que pasarían a ser "una instancia administrativa previa y excluyente de toda otra intervención para que el trabajador afectado deba solicitar prestaciones dinerarias", pretendiendo así acentuar el carácter jurisdiccional de órganos administrativos, "en abierta violación del artículo 109 de la Constitución".
Los dirigentes señalaron además que el proyecto difiere "la obtención de niveles de prevención y protección para un futuro incierto y se propone obstaculizar aún más los reclamos judiciales que surgen debido a las inequidades reconocidas del sistema".
"La iniciativa no garantiza prevención, seguridad, salud ni reparación suficiente e inmediata, la única manera de evitar la actual judicialización que, no obstante, solo responde al 15 por ciento del total de las contingencias asistidas por el sistema, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) entre 2012 y 2015", puntualizaron los sindicalistas en la misiva.
También afirmaron que continua incólume "uno de los temas más injustos del sistema, el no reconocimiento de las enfermedades profesionales que denuncian los trabajadores o el ocultamiento a los propios enfermos del carácter laboral de su mal".
Micheli y Rigane solicitaron "la apertura de una discusión en la que participen trabajadores, especialistas en salud laboral y otros sectores de la sociedad" para aprobar "una ley justa que contenga rasgos efectivos de prevención y protección acordes con las mejores prácticas y la normativa internacional y de reparación y construcción de una herramienta contra las muertes en el trabajo y las enfermedades profesionales".
