El titular de la empresa Marcelo Pasciuto acusó al cuerpo de delegados gremiales de llevar adelante acciones violentas contra un Jefe de Per...
El titular de la empresa Marcelo Pasciuto acusó al cuerpo de delegados gremiales de llevar adelante acciones violentas contra un Jefe de Personal a las pocas horas de la muerte de una empleado.
El empresario se lanzó contra los dirigentes gremiales en una entrevista realizada en el programa de Ari Paluch. A las pocas horas lo trabajadores respondieron con un comunicado que reproducimos a continuación
Ante las falsas declaraciones de Marcelo Pasciuto -presidente de MONSA, Linea 60- los integrantes del cuerpo de delegados nos vemos obligados a desmentir sus dichos.
Marcelo Pasciuto miente y pretende ocultar la responsabilidad empresaria en la muerte de nuestro compañero David Ramallo, dado que obligó a sus empleados a trabajar en una cabecera sin habilitación y previamente denunciada por este cuerpo de delegados. Por otro lado, las acciones de "los violentos" a las que hace referencia no son más que la reacción de los trabajadores tras ver morir a su compañero y ser burlados por los empleados jerárquicos, quienes no asistieron a David ni facilitaron los medios para rescatarlo de la tragedia.
A su vez, es necesario recordar que este cuerpo de delegados, en conjunto con los trabajadores, denunció y mostró el uso fraudulento de los subsidios por parte de la empresa MONSA desde el 2010 -fecha en la que el grupo empresario DOTA comenzó a administrar la línea 60. Estas denuncias siempre fueron acompañadas de nuestros reclamos sobre los perjuicios que sufrimos los trabajadores y los usuarios por las decisiones de la patronal, por ejemplo: la reducción del servicio, los incumplimientos en las normas de higiene y seguridad, el no mantenimiento mecánico de las unidades, etc. Frente a esto, la única respuesta que hemos obtenido fueron causas penales, ataques de patotas armadas, sanciones administrativas y el intento de quitarnos los fueros gremiales.
En todas las reuniones realizadas por el Ministerio de Trabajo, en el marco de la conciliación obligatoria, la empresa solo estuvo interesaba en conseguir un aumento de los subsidios. Nuevamente, la empresa insiste en su práctica desleal y vuelve a golpear al conjunto de los trabajadores, con la misma táctica de siempre: victimizandose. Y omite así la trágica muerte de nuestro compañero David Ramallo y nuestros legítimos reclamos. Los trabajadores de la línea 60 exigimos nuestro derecho a réplica para desmentir los dichos de Pasciuto. Y, frente a la amenaza de despidos, nos mantendremos en estado de alerta y asamblea permanente.
Ante las falsas declaraciones de Marcelo Pasciuto -presidente de MONSA, Linea 60- los integrantes del cuerpo de delegados nos vemos obligados a desmentir sus dichos.
Marcelo Pasciuto miente y pretende ocultar la responsabilidad empresaria en la muerte de nuestro compañero David Ramallo, dado que obligó a sus empleados a trabajar en una cabecera sin habilitación y previamente denunciada por este cuerpo de delegados. Por otro lado, las acciones de "los violentos" a las que hace referencia no son más que la reacción de los trabajadores tras ver morir a su compañero y ser burlados por los empleados jerárquicos, quienes no asistieron a David ni facilitaron los medios para rescatarlo de la tragedia.
A su vez, es necesario recordar que este cuerpo de delegados, en conjunto con los trabajadores, denunció y mostró el uso fraudulento de los subsidios por parte de la empresa MONSA desde el 2010 -fecha en la que el grupo empresario DOTA comenzó a administrar la línea 60. Estas denuncias siempre fueron acompañadas de nuestros reclamos sobre los perjuicios que sufrimos los trabajadores y los usuarios por las decisiones de la patronal, por ejemplo: la reducción del servicio, los incumplimientos en las normas de higiene y seguridad, el no mantenimiento mecánico de las unidades, etc. Frente a esto, la única respuesta que hemos obtenido fueron causas penales, ataques de patotas armadas, sanciones administrativas y el intento de quitarnos los fueros gremiales.
En todas las reuniones realizadas por el Ministerio de Trabajo, en el marco de la conciliación obligatoria, la empresa solo estuvo interesaba en conseguir un aumento de los subsidios. Nuevamente, la empresa insiste en su práctica desleal y vuelve a golpear al conjunto de los trabajadores, con la misma táctica de siempre: victimizandose. Y omite así la trágica muerte de nuestro compañero David Ramallo y nuestros legítimos reclamos. Los trabajadores de la línea 60 exigimos nuestro derecho a réplica para desmentir los dichos de Pasciuto. Y, frente a la amenaza de despidos, nos mantendremos en estado de alerta y asamblea permanente.